Voto positivo y reforma estructural
Publicado el 7-05-2008 por Ynés Gerardo
A la sombra del Balaguerismo. Después de los 30 años de dictadura, en que se mantuvo Trujillo en la República Dominicana, el desarrollo político y la estructura social habían quedado prácticamente deformado o casi mutilado, desde el momento de su muerte en 1961, han pasado cuatro décadas.
En aquel entonces las propuestas de reformas del gobierno encabezado en 1962, por el electo profesor Juan Bosch, resultaban ser muy ambiciosas para una sociedad que había crecido bajo la sombra del terror y el temor; las alianzas de grupos militares y económicos, con el movimiento social no fueron lo «suficientemente maduras» en términos políticos, como para poder emprender el nuevo proyecto, sin la tutela de los Estados Unidos, lo cual culminó con la revuelta y resistencia a la invasión en abril de 1965, como con la impostura del gobierno del Dr. Joaquín Balaguer en 1966.
Ante la frágil situación política dejada por el golpe, los sectores más avanzados no pudieron llevar a cabo las aspiraciones manifestadas en el voto de 1962 y a lo que el Gobierno Americano respondió dejando en el gobierno a uno de los expertos y asesor de la antigua dictadura, el Dr. Joaquín Balaguer como garantía de «madures política», pero también garantía de sus intereses.
Joaquín Balaguer, convirtió al aparato militar y policial en un mecanismo efectivo de persecución política, para poderse mantener durante los doce años de su gobierno. Todos los métodos fueron experimentados, persecuciones, sobornos, chantajes y hasta la eliminación física, en caso de rechazo a lo propuesto.
En 1978 surge una nueva expectativa y el PRD asume las riendas del Estado, bajo la consigna del «cambio» y la promesa de la erradicación de la corrupción de la estructura del Estado. En el gobierno de Antonio Guzmán, se logra el desmantelamiento de la antigua estructura militar que mantuvo el despotismo de los 12 años, pero el grupo de burócratas que con el asumen él poder al igual que en los dos otros períodos, no estuvieron claro con el compromiso que el pueblo le acababa de entregar, menos aun con los postulados de su partido y desde aquel momento la corrupción y las luchas internas de los perredeistas adquieren las dimensiones actualmente conocidas, a pesar de la aparente unidad.
El balance político y económico de la gestión perredeista en sus tres períodos fue catastrófico, deterioro del aparato productivo del Estado, estancamiento de la inversión extranjera, lo que se refleja negativamente en los crecientes compromisos de la deuda externa desde 1978, un presupuesto público deficitario y la carencia total de un proyecto político y económico en coherencia con la dicha Social Democracia tanto mencionada, que de social solo tiene el nombre.
Siempre en la misma orientación reformista asume el poder, el autorizado gobierno del Partido de Liberación Nacional (PLD), quien bajo la tutela de Joaquín Balaguer pasa a implementar en su primer gobierno los restos del proyecto no acabado del viejo líder reformista. Llegando hasta olvidar y negar los principios ideológicos, que estuvieron a la base de la fundación del PLD, como la sola estrategia que le permite mantenerse en el poder.
Limites e impases del modelo PRD y PLD
En términos políticos y macroeconómicos no existe diferencia alguna en la aplicación del modelo de ambos partidos, salvo detalles insignificativos sin mucho peso político.
Si bien es cierto que a la actual gestión se le pueden atribuir, algunos parámetros positivos en cuanto a la recuperación de la inversión extranjera y de la inversión interna, no deja de ser menos cierto que la gestión global del Dr. Leonel Fernández, galopa dentro de una de las más ineficientes y corrompidas gestiones del Estado Dominicano en la historia del país. La cual confronta una de las tasas más altas frente al derroche del gasto publico sumado a la falta de transparencia de la política gubernamental, falta de mecanismo de reportes y auditorias internas que permitan una real evaluación. Un estado casi inexistente de la justicia en la lucha contra la impunidad y la corrupción de cuellos blancos, imperante en el anterior y actual gobierno.
El actual sistema en materia de política social y económica, denota los limites del modelo aplicado y lo descabellado del proyecto de reelección de Leonel Fernández, el cual solo se sustenta en un discurso lleno de promesas no cumplidas y que carece de toda credibilidad política ante el pueblo.
Propuesta del MIUCA y el voto por Guillermo Moreno.
Frente a tal desgaste político la población ha comprendido que la respuesta no le vendrá de los partidos tradicionales, como alternativa al cambio estructural que exige el país. Una tal reforma, solo se logrará en la medida de que se cree una convergencia de fuerzas donde confluyan sectores económicos, políticos, sociales y de ciudadanos independientes, capaces de identificar las necesidades y prioridades a corto, mediano y largo plazo, requerida por la actual situación.
El Movimiento Independencia, Unidad y Cambio (MIUCA), ha realizado una propuesta en la cual, no acepta compromiso alguno ni prebendas basadas en la repartición de cargos y tráfico de influencias, menos aun la aceptación de dinero de la corrupción, del narcotráfico, ni dinero del lavado, como forma de mantener la impunidad y la corrupción. Están consciente que se requiere de un equipo que investigue y someta en justicia a tod@s aquell@s funcionari@s que se les compruebe que se han enriquecido con el patrimonio público en el ejercicio de sus funciones.
El MIUCA está consciente de que solo disminuyendo las desigualdades sociales, respetando la equidad social y de género, logrará superar la pobreza del 40% de la población actualmente existente. Con un programa que incentive la producción nacional, estimulando la micro, pequeña y mediana empresa, cambiando el actual modelo económico basado en el consumo de bienes importados, por un modelo económico que tenga su eje principal en el impulso del aparato productivo del país, a fin de producir la mayor cantidad de bienes y servicios de consumo, como de exportación, sustentado por un sistema educativo y de salud de calidad.
Todo lo expuesto por el MIUCA, puede ser posible, porque la construcción de otro país se hace necesario, por ende el exige que nos impliquemos con nuestra participación en el proceso del cambio estructural tan solicitado, por tales razones invito a los dominican@s, en el exterior a reflexionar y apoyar con su voto positivo, a los candidatos de la boleta del MIUCA, con Guillermo Moreno como presidente y María Teresa Cabrera como vicepresidenta.
Ynés Gerardo es una dominicana preocupada por su país. Residente actualmente en Ginebra, Suiza.
Tópicos | Opinión Ciudadana
































































May 11th, 2008 at 4:28 pm
Guillermo moreno me gusta y mucho pero Lo que debemos hacer es VOTAR CON JUICIO… ESE ES EL VERDADERO CAMINO NO DEJANOS COMPRAR CON TANTA PUBLICIDAD DE LOS FONDOS DEL ESTADO de nuestro dinero.!! LA PUBLICIDAD Y LA COMPRA DE VOTO ESO NO ES DEMOCRACIA ESO ES ROBO Y ES LO QUE ESTA HACIENDO este GOBIERNO!! VOTEMOS BLANCO !! NECESITAMOS UN CAMBIO PARA MEJORAR Y MIGUEL VARGAS ES LA MEJOR ELECCION PIENSENLO BIEN SI EN 4 AÑOS NO PUDO PARA QUE QUIERE 4 MAS? PARA HACERSE MAS RICO? NO SE PUEDO FUE UN INSULTO A LA CLASE MEDICA OFRECERLE UN AUMENTO EN SU PROXIMO GOBIERNO Y EN ESTOS 4 AÑOS NADA DE NADA? NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR VOTA BLANCO PARA EL CAMBIO