La verdadera amenaza contra la democracia
Publicado el 5-05-2008 por Luis José Chávez
En sentido amplio, la democracia, es un estilo de vida basado en la participaci n y la igualdad de derechos, aunque el soci logo franc s Alain Touraine la define como un r gimen pol tico cuyo funcionamiento est mediado por la articulaci n entre sociedad, sistema pol tico y Estado .
Pero no pretendo conceptualizar Dios me libre- sino compartir algunas reflexiones sobre la democracia nuestra y los reales o potenciales peligros que afectan su ejercicio, a prop sito de una reciente declaraci n del jefe de campa a del PLD, Francisco Javier Garc a, en la que acusa al PRD de emitir pronunciamientos que afectan la democracia, la institucionalidad, la estabilidad y el clima de confianza logrado en estos cuatro a os de gobierno del presidente Fern ndez Reyna .
Me permito disentir del amigo Francisco Javier. No son las palabras, ni las advertencias, ni siquiera las amenazas de eventuales conflictos las que atentan contra la democracia y la institucionalidad. De hecho la democracia asimila perfectamente la disensi n y el debate de las ideas y hasta los excesos verbales.
La principal y verdadera amenaza contra la democracia es el irrespeto a las leyes y a la Constituci n de la Rep blica de quienes asumen el compromiso y la obligaci n de cumplirlas y hacerlas cumplir. De quienes le crean la ilusi n a la sociedad de que es posible y necesario enfrentar la corrupci n y luego no solo la justifican sino que tambi n se aprovechan abusivamente de las debilidades que propician.
Amenaza contra la democracia es satanizar el clientelismo desde la oposici n, y luego en el poder, convertir esa pr ctica en la principal pol tica del Estado, creando 600 mil empleos parasitarios, tirando por la borda todas las teor as sustentadas por el presidente y candidato reeleccionista sobre la necesidad de apoyar las inversiones reproductivas para generar riqueza y rentabilidad social.
Tambi n da a la democracia y la institucionalidad presentar al pa s un programa de gobierno atendiendo a las necesidades prioritarias y luego en el poder sacar de la manga un proyecto que nadie conoc a y que a la postre ha consumido una parte fundamental de los recursos que debieron ser destinados al cumplimiento de las ofertas principales. Todos sabemos que la construcci n del Metro, que no aparec a en ninguna de las primeras cien prioridades identificadas por el programa del PLD, ha sacrificado las inversiones en educaci n, soluci n del problema energ tico, construcci n de obras prioritarias, fomento de la producci n agropecuaria y la generaci n de empleos productivos.
Un da o mayor contra la democracia es convertir el presupuesto p blico en una especie de caja chica utilizada discrecionalmente para romper las reglas de juego de la contienda electoral, sonsacando dirigentes de otros partidos y desestabilizando las instituciones que en la que descansa el sistema pol tico nacional.
Y al igual que en todos los pa ses de la Regi n afectados por el deterioro del sistema pol tico, tambi n lesiona gravemente la democracia dominicana la incapacidad mostrada por el actual equipo gobernante para establecer un orden m nimo de prioridades en materia de inversi n p blica a partir de las reales necesidades de la poblaci n. Desde el punto de vista democr tico y social, no tiene ninguna gracia que se siga poniendo en pr ctica el chiste popularizado por el difunto humorista Paco Escribano: Como s que te gusta el dulce de leche, por debajo de la puerta te dej un ladrillo .
Tal vez sea demasiado pedir a Francisco Javier que incluya en sus elementos de reflexi n para analizar los riesgos de la democracia las pr cticas aberrantes que han caracterizado la actual gesti n de gobierno que encabeza el presidente Fern ndez. Si lo hiciera probablemente dejar a de preocuparse por las leg timas preocupaciones expresadas por la direcci n del PRD sobre las pr cticas ileg timas y evidentemente antidemocr ticas que rigen la conducta electoral del proyecto reeleccionista.
Luis Jos Chavez es periodista y polit logo. Ejecutivo de la reconocida firma de comunicaci n CICOM y sub-secretario nacional de comunicaci n del Partido Revolucionario Dominicano. Se desenpe como secretario general del Ayuntamiento del Distrito Nacional en el per odo 1998-2002.
































































May 5th, 2008 at 4:49 pm
Don Luis, en ocasión de que ganara el PRD, ¿no cree usted que si en el cuatrienio 2008-2012 se presenta un deterioro económico internacional, la depresión en la economÃa domestica reactivarÃa vigorosamente el liderazgo del PLD y su mesÃas?.
May 5th, 2008 at 7:14 pm
Estoy de acuerdo contigo, Manuel. Asi serÃa inevitablemente. Cada vez que un gobierno frustra las expectativas de la gente, por circunstancias propias o ajenas, la población tiende a justificar el modelo anterior. Asà pasó con Balaguer, con el PRD y con Leonel. En su momento abandonaron el poder en medio de una amplia decepción, pero los modelos de relevo, al final, siempre parecÃan hacerlo peor. Todos sabemos que el aparente fracaso de nuestros gobernantes no se debe solo a factores estructurales,sino también al problema de nuestra cultura polÃtica, donde los vicios se reproducen de un partido a otro con una facilidad impresionante, casi siempre bajo la perversa premisa de que el poder es para usarlo -y para hacernos ricos y acumular fortuna para mantenenernos en el poder- agregarÃa yo. Hace tiempo que yo vengo defendiendo la tesis de que nosotros deberÃamos abstraernos un poco de las ideologÃas y concentrarnos simplemente en hacer un gobierno decente,ayudados por algunos mecanismos de transparencia y escrutinio que más o menos ya existen, con posibilidad de mejorarlos, y con la voluntad de algún gobernante dominicano que sin dejar de ser terrenal sea capaz de enfrentar la corrupción y comprometerse a impulsar el desarrollo de nuestros sectores estratégicos, como preambulo de un gran acuerdo parecido al de Chile, al de Colombia, o a ciertas experiencias sectoriales registradas en España. Yo soy partidario del cambio ahora no solo porque conviene a mi partido, sino también porque en el esquema de gobierno nuestro, basado en el sistema de reparto y garata con puño, la eficiencia y la vocación de servicio de nuestros funcionarios y burócratas casi nunca alcanzan el plazo de los cuatro años, sobre todo después que comienzan a saborear de lleno las mieles del poder. Recuerdas como terminó Don Antonio en el 82, Balaguer en el 96, Leonel en el 2000 e Hipólito en el 2004, y como el cambio de administración implicó un relanzamiento vigoroso de todo el aparato estatal, en cada caso. Yo estoy convencido de que el PLD perdió una oportunidad de oro al renunciar a la posibilidad del cambio desde adentro, como hicieron los mexicanos del PRI durante 70 años, sin necesariamente pensar que Danilo fuera una especie de redentor, aunque evidentemente parecÃa tener una propuesta que iba más allá de la propaganda y del clientelismo parasitario.
May 5th, 2008 at 7:38 pm
En cuanto a la posibilidad de la reactivación vigorosa del liderazgo del PLD, que me planteas en tu comentario, creo que una derrota de Leonel le darÃa al partido de Bosch la oportunidad de reconciliarse con sus principios de la mano de alguna figura importante, aunque solo vislumbro por el momento a Danilo Medina. Creo que si Leonel pierde saldrá muy mal parado no solo desde el punto de vista polÃtico sino también de su imagen histórica. Creo que el costo del sobre-esfuerzo electoral que ha implicado el proyecto de continuismo resultará demasiado oneroso para él, sobre todo cuando tenga que rendir cuenta a la sociedad y a la Justicia por los tantos desafueros ya conocidos. Hipólito le perdonó a Leonel la responsabilidad del expediente del PEME y PRODABA, pero como se podrÃa justificar una actitud similar frente al caso Sund Land y la enorme carga parasitaria asimilada al Estado de manera ilegal y obviamente al margen de la ley de presupuesto?. Acuérdate que el descrédito de Carlos Andrés Pérez fue producto del expedientico de Sierra Nevada, una operación que si bien nunca pudo ser explicada desde el punto de vista del control contable, si fue ardorosamente defendida por el propio Carlos Andrés, desde el punto de vista polÃtico y de los commpromisos del entorno estratégico de Venezuela. Leonel ni siquiera ha logrado manejar un argumento lúcido y creible sobre el PEME y la Sund Land. Es lo que visualizo ahora… mi modesta visión desde el limitado punto de mira donde estoy ubicado.