Leonel, a pocos d as de ser reelecto
Publicado el 4-05-2008 por José Solis
Sin haber proferido un solo insulto durante estos 4 a os, soportando todos los insultos que se le puedan proferir a un ser humano; acusado de ser el responsable de los sucesos naturales que ocurren en el pa s; culpado por la carest a de los alimentos y del alza del combustible a nivel mundial; acusado por todos los partidos pol ticos de ser el responsable de los quinientos a os de miseria en que vive una gran parte de la poblaci n como si el anterior gobierno hubiese dejado un para so; responsable de no permitir que se forme una poblada al poner todo su inter s en la rebaja de los precios de algunos art culos de primera necesidad; acusado de ser la primera persona que permite que unos seguidores de un partido se pasen a otro por cualquier raz n, sea sta mercurial, espont nea, simpat a, alegr a o porque el color del partido donde estaba le desagradaba; responsable de que miles de dominicanos vivan en las orillas de los r os y de que pierdan todos sus bienes cuando hay una subida de los mismos; Leonel, as mismo como lo decimos, esas seis letras son las responsables de todo cuanto suceda en nuestro amado pa s.
Pese a todo cuanto se le endilga a ese hijo de Villa Juana, barrio pobre, similar a cientos de barrios como los hay en todas las provincias de nuestra amada Tierra. Leonel no es solamente uno de los mejores presidentes que hemos tenido a lo largo de nuestra historia, sino tambi n un digno representante de los valores por lo que claman miles de padres para sus hijos, tales como el respeto, la tolerancia, decencia, humildad; adem s, tiene su autoestima bien en alto; un positivismo a ultranza que contradice el pesimismo de cientos de a os del dominicano.
Son estos valores lo que hacen que la mayor a de los profesores de todos los niveles nos sintamos representados en el presidente Leonel Fern ndez. Cuando el Primer Mandatario de la Naci n da esos ejemplos, la educaci n en valores a nuestras escuelas se le hace m s f cil. No hay una contradicci n entre los que los profesores ense an en sus aulas y los que los mandatarios practican.
Pese a que ha sido l, el responsable de las dos victorias electorales, nunca ha sentido ser un predestinado. Decir que Para que haya un debate mis contrincantes tendr an que saber conceptualizar y si usted observa hay un d ficit de conceptualizaci n, y entonces, frente a eso, ir a un debate carecer a de sentido; es una ridiculez
No lo vemos como un insulto al pueblo dominicano, cosa imposible de hacerlo nuestro presidente, sino m s bien, un reconocimiento a los principales candidatos: acaso se nos olvida que uno de ellos su propuesta electoral est basada en la repartidera de billete y salami; que todo cuanto reparte lo tira al suelo en se al de denigraci n a nuestro pueblo. El otro, mantiene una campa a utilizando una cotorra para expresar que l no te da muela (como el Presidente) sino que te da soluciones. Entonces nos preguntamos, Pueden contextualizar los contrincantes del Presidente?. Si hubo un insulto en estas palabras, lo hicieron los candidatos opositores, ya que el Presidente se refiere a sus opositores y no al Pueblo Dominicano. Pueblo que Leonel siempre ha amado.
Con todas o casi todas las encuestas a favor del Presidente, no vemos raz n para que esta percepci n a pocos d as de las elecciones pueda ser modificada, por lo que podemos afirmar que Leonel ser elegido presidente de todos los dominicanos sin decir un solo insulto durante todo el proceso electoral.
Jos M. Sol s es ingeniero industrial Cum Laude y tiene una maestr a en Ingenier a de Proyectos; adem s es Coordinador de la Unidad de Educaci n Continuada del IPISA y profesor en UTESA. Es miembro del PLD. http://dominicanoshoy.blogspot































































May 4th, 2008 at 9:08 pm
Las mentiras también ofenden. Y creo que en esta gestión hemos tenido muchas y grandes (Nóminas CB, Sun Land, !¿E pa’ lante que vamos?! por mencionar algunas).
Las omisiones también indignan. Proteger a los funcionarios corruptos, destituir a los que como el compañero Max Puig o Guillermo Moreno denuncian los pecados ajenos, apoyar abiertamente la corrupcion en la esfera pública, eso indigna y mucho.
El insulto no se limita a las palabras, y puede golpear con fuerza, sea que se vista de lirio o de franela.