La oposici n brinda mayores garant as al pueblo dominicano que la reelecci n
Publicado el 4-05-2008 por Ivan Salcedo
La oposici n pol tica de la Rep blica Dominicana, encabezada por el Ing. Miguel Vargas Maldonado y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), brinda mayores garant as de orden y bienestar para el mandato gubernamental que inicia el pr ximo 16 de Agosto. En el agotamiento pol tico de la figura de Leonel Fern ndez se halla la raz n primordial por la cu l un nuevo mandato del Partido de la Liberaci n Dominicana (PLD) ser a sumamente nocivo para el funcionamiento satisfactorio del pa s en todos sus mbitos.
Una eventual reelecci n del Dr. Leonel Fern ndez en el cargo que hoy ostenta desatar a una autentica revoluci n pol tica en el pa s. Esto inminentemente afectar a su accionar gubernamental haci ndolo caer en pr cticas pol ticas contraproducentes para su imagen y en consecuencia, para la imagen del gobierno dominicano tanto en el plano nacional como en el internacional.
Los retos econ micos que enfrentar a el pa s colocar a un eventual gobierno del PLD en una seria encrucijada donde el descuido su imagen ser a pr cticamente mandatorio. De esta nica manera, el partido de gobierno podr a evitarse un descalabro pol tico peor al que escenific el PRD durante la gesti n administrativa del Ing. Hip lito Mej a.
Los probables efectos de la crisis financiera de los Estados Unidos pondr an en serios problemas a las autoridades financieras y monetarias de la Rep blica Dominicana, pues ser a inevitable una reducci n de los vol menes de remesas por parte de dominicanos en el extranjero, de capitales bajo el financiamiento de inversionistas for neos y de llegadas de turistas o vacacionistas. Esto traer a una reducci n significativa del circulante en el territorio nacional y una probable devaluaci n de la moneda nacional. En ese sentido, la eventual intervenci n del Fondo Monetario Internacional (FMI) ser a insuficiente para restaurar cierto orden sin que el gobierno dominicano se comprometa a fuertes ajustes presupuestarios y fiscales.
Por otro lado, el p simo desenvolvimiento del pa s en el DR-CAFTA desarrollar a una dependencia del comercio nacional a adoptar, con mayor cabalidad, los precios internacionales de ciertos productos de consumo masivo. Esto ltimo desencadenar a, junto a la reducci n de circulante en el territorio nacional y una posible devaluaci n del peso dominicano, estallidos sociales de creciente trascendencia que s lo podr an ser tratados con acciones inmediatas, como subvenciones masivas, que un eventual gobierno del PLD simplemente no estar a en la capacidad de adoptar.
En esa coyuntura, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) iniciar a un proceso de recomposici n partidaria que traer a de vuelta a muchos de los grandes dirigentes que migraron, en el pasado periodo gubernamental, desde este partido hacia el PLD pesquisando mejores oportunidades de poder. Este posible acontecimiento se justifica por la incapacidad del actual partido oficialista para proyectarle a estas masas tr nsfugas reformistas un candidato garantizador del poder m s all del a o 2008 y tambi n en la decadente situaci n econ mica dentro del pa s que har a pol ticamente inviable a cualquier candidato que dispusiese el PLD para las elecciones del 2012.
Las calamidades que tendr a que afrontar el PLD en el plano pol tico no ser an pocas seg n se ha podido proyectar aqu , mas una rendici n no ser a una opci n inmediata y esto a pesar de una posible y desasosegante indiferencia del principal l der de este partido, el Dr. Leonel Fern ndez, ante los trabajos requeridos para ratificar al partido en el Poder
Ejecutivo despu s del 2012. Indudablemente esto ltimo traer a un descuido descomunal del oficialismo en el quehacer estatal y en este caso simplemente no habr an estrategias medi ticas que puedan mitigar los devastadores efectos de esto para su imagen ante el pueblo dominicano.
Un eventual gobierno de una fuerza o coalici n opositora comandada por el PRD y su candidato no tendr an que desconcentrar su proceder administrativo por conflictos pol ticos internos de elevada trascendencia al menos por el mediano plazo. Como presidente, el Ing. Miguel Vargas Maldonado le brindar a cierto sosiego al pueblo dominicano ante la presente crisis internacional de precios y en consecuencia, se evitar an los estallidos que solamente suceder an por la continuidad del PLD en el poder. Un cambio de mando le proporcionar a al pa s un aire de confianza que se derivar a en un mejoramiento del clima de negocios y en la facilitaci n de una ocasional entrada del Fondo Monetario Internacional (FMI) para hacerle frente a los existentes riesgos y dificultades econ micas.
En la actualidad resultar a inviable, para el mantenimiento del bienestar y orden del pa s y hasta para el mismo PLD, reelegir al Dr. Leonel Fern ndez en la primera magistratura del Estado. El resquebrajamiento del orden social y la p rdida de la confianza de los principales actores del plano local que implicar a la reelecci n ponen en gran riesgo a la Rep blica Dominicana y solo le promete a su sociedad movimientos sociopol ticos y procesos econ micos traum ticos. La decisi n m s sabia y prudente que puede realizar el pueblo es elegir a la oposici n pol tica para un pr ximo mandato ya que es la nica promete al pa s bienestar y desarrollo en el entorno m s apacible posible.
Iv n Salcedo es estudiante de Econom a del Instituto Tecnol gico de Santo Domingo (INTEC). Es autor del Blog de Iv n Salcedo en el cual publica peri dicamente art culos de naturaleza econ mica y pol tica tanto del plano nacional como internacional. Es activo participe de actividades pol ticas nacionales e internacionales con el Partido Revolucionario Dominicano.































































May 4th, 2008 at 9:38 pm
Iván, si el Partido Revolucionario Dominicano ganara las elecciones, acabarÃa por relanzar el liderazgo mesiánico del Dr. Leonel Fernández, al tiempo en que se posterga la necesaria renovación de dicha organización polÃtica.
En efecto, si se presentara una crisis o recesión económica, el PLD se encargarÃa (con mucho éxito por cierto) de hacer quedar al PRD como el principal culpable de la situación lo que, unido a la verdad histórica de que cada vez que el PRD llega al poder sucede algún acontecimiento grave, debilitarÃa sustancialmente a dicha organización, lo que no conviene a nadie ya que, la democracia es más buena cuando es competitiva.
Lo que la oposición tiene que lograr en estas elecciones es frenar el triunfo del PLD en la primera vuelta, para estimular a dicho partido a mejorar su desempeño, beneficiando más al paÃs. Llegados al 2012, un PRD renovado, con un cantidato que, para variar, no tenga un lado “oscuro”, puede derrotar por amplio margen al desgastado Partido de la Liberación Dominicana, adelantando su también necesaria renovación.
Llegados a ese punto, una nueva repostulación de Hipólito MejÃa seria, sin duda, un retroceso democrático y un gravÃsimo error del PRD. Esto podrÃa no solo prolongar la estancia del PLD en el poder, sino que además puede alejar votos de los nucleos conservadores hacia la izquierda radical.
May 8th, 2008 at 11:23 pm
Si el candidato MVP tiene lado oscuro, el Leon tiene aun un lado oscuro mayor. comenzando, el MVP es hijo del que fundo la compania productora de la mayoria de los salamis que te has comido (INDUVECA) don Pedro Rivera, osea que siempre ha tenido apoyo financiero, ademas de esto estudio en el extranjero, lo cual descarta mas aun la falta de dinero. el Leon proveniente de Villa Juana se muda a Nuava York, donde se sumerge en Harlem en el mundo de las drogas y casi se pierde definitivamente. gracias a la mano de Dios el Leon es rescatado y lo encaminan por el lado del estudio, pero aun asi no tenia riquezas. luego de su primer gobierno el LEon queda con bastante riqueza, es algo raro no???. el MVP ademas de ser rico de cuna tiene no 20, sino 34 anos de pura maquina productiva, por tanto, comparando lados oscuros el del Leon abarca un espectro mayor, no te parece??.
tienes que leer bastante para que a la hora de defender a tu preferencia lo hagas sin dejar puntos debiles por los cuales el opositor de pueda tomar.