Aspira a decente y fraternal cierre campaña;
Publicado el 1-05-2008 por ED

SANTIAGO.-El candidato a la Vicepresidencia de la República, José Enrique Sued Sem, manifestó su esperanza de que estos días que faltan para el cierre de la campaña electoral “haya decencia y fraternidad entre los contendientes con mira a fortalecer el vínculo de la convivencia civilizada”.
“La misión de todo líder es ser siempre modelo de conducta a seguir y como figuras públicas, que jugamos roles protagónicos en el proselitismo nacional, también debemos ser fieles marcos de referencias para esa clase política juvenil y emergente, que necesita adoptar las mejores cualidades de la generación de políticos veteranos, y así poder encarnar y ondear con éxito la bandera del relevo político generacional ante la sociedad dominicana”, expuso.
Las consideraciones las emitió al participar, esta semana, en una jornada de oración con el tema “Responsabilidad ante el liderazgo político juvenil dominicano” convocada por Jaycees’72 y la representación dominicana de la Federación Mundial de Jóvenes Líderes y Emprendedores, lo que fue para Sued asistir a un remanso de paz y contribuir con el esfuerzo noble por un debate electoral decente y fraternal de cara al 16 de mayo venidero.
Recordó las palabras pronunciadas por el arquitecto de nuestra nacionalidad, Juan Pablo Duarte, cuando dijo: “La política no es una especulación, sino la ciencia más pura y más digna de ocupar las inteligencias nobles, después de la Filosofía”.
Para el aspirante vicepresidencial por el Partido Reformista Social Cristiano, esa pureza y esa dignidad que le atribuyó el Padre de la Patria a la política, tiene hoy especial y singular significado, porque los actuales actores del quehacer político dominicano son los causantes y responsables de la pérdida de credibilidad que a diario se les enrostra.
“La demagogia de muchos políticos, por querer complacer, ser graciosos y conseguir votos, ha marchitado y deteriorado sensiblemente la imagen del político concebida en el pensamiento duartiano”, insistió.
El compañero de boleta de Amable Aristy Castro sostuvo que en estos momentos se impone reflexionar profundamente para que la palabra del político sea creíble, que el ejercicio de la actividad política sea pulcro y transparente a favor de los mejores intereses colectivos y que sea una misión social que se profese con decoro y vocación de servicio.
Compromiso social
Y es que, en su opinión, el proceso de construcción del liderazgo político requiere de un alto sentido de compromiso social y de responsabilidad moral frente a la historia y frente a la población, pues la palabra y la acción de un político están siempre sobre el tapete de la opinión pública, y quedan como punto de referencia para las generaciones futuras y para la juventud.
Ese sentido de responsabilidad debe ser, reforzó Sued Sem, el norte que guíe el andar de quienes reciben el favor de los electores mediante su voto, no por el mero deseo de ocupar algo tan pasajero como un cargo público sino porque al final de la jornada el pueblo, árbitro supremo de nuestras ejecutorias, le premiará o le castigará, dependiendo de si ha o no cumplido con el deber asumido frente a él.
“Pero nuestra responsabilidad frente a la historia, frente al pueblo y muy especialmente frente a la juventud, que es la parte de la población más necesitada de ejemplos orientadores, debe estar matizada por el amor a la Patria, por la vocación de servicio, voluntad política y la satisfacción del deber cumplido”, en otra parte de su intervención.
A continuación expuso: Un líder político responsable es aquel que es capaz no solamente de atender a las necesidades de quienes le piden ayuda, de cumplir con la palabra empeñada y de honrar sus compromisos, sino también de colocar el oído en el corazón de su pueblo, para otear desde ahí el horizonte y formarse una idea clara de cuanto le rodea, para de esa manera tomar todas las providencias necesarias que le permitan aumentar el grado de felicidad de sus conciudadanos.
Pautar trabajo
En este aspecto comparte los conceptos filosóficos de San Juan Bosco, padre y maestro de los jóvenes, de pautar el trabajo de quienes hoy aspiran y ocupan posiciones públicas, porque no podemos seguir permitiendo vivir en un país con una juventud desprotegida, sin condiciones para educarse, sin oportunidades, formación y orientaciones en el marco, en nuestro caso, del humanismo cristiano.
Abogó Sued Sem porque se emprenda una gran cruzada cívica y social porque, razonó, una colectividad sin esos valores sería una nación sin esperanza, sin futuro y sin perspectivas de progreso y bienestar.
También recordó el candidato vicepresidencial que, en todos los renglones de la sociedad, hay que sembrar para cosechar indicando que la mejor siembra es la que se hace a favor de la juventud, implementando acciones y políticas públicas para que nuestros jóvenes valoren y cultiven el amor a la Patria.
Que puedan, continuó, aportar con empleos a la producción de riquezas del país, que cuenten con instalaciones escolares y deportivas, con planes de becas y programas especiales de orientación humano-cristiana, para que reine en ellos la luz de la esperanza y no tener que contemplar la pérdida de ese divino tesoro en el mundo de los antivalores sociales que en estos tiempos azotan a la humanidad.
Rol protagónico
Sued Sem dio garantías de que en un gobierno encabezado por Aristy Castro y por él, el talento juvenil jugará un rol protagónico en la conducción de las políticas estatales sobre competitividad y la economía del mercado globalizado, ya que sus conocimientos frescos y actualizados permitirán al país obtener certeras oportunidades de negocios, con mayores y mejores beneficios para los intereses nacionales.
También se fomentará y respaldará la creación del Primer Empleo, para que jóvenes que aún no hayan concluido sus estudios universitarios o recién egresados, puedan ser contratados e insertados al sistema productivo nacional, evitando así que se apodere en ellos la frustración económica o la sensación del espejismo de abandonar el país en busca de mejor suerte.
“La población joven no debe perder las esperanzas en sus propias fuerzas, en su propio país ni en sus mejores políticos, porque una juventud desesperanzada es peor que una camada de políticos corruptos, ya que al perder las esperanzas se pierde también el deseo de trabajar por la Patria y, por consiguiente, el país es el que más pierde”, reiteró en sus palabras Sued Sem tras agregar:
La responsabilidad es signo de esperanza, la esperanza motiva a la acción positiva por el país, y la acción positiva por el país da frutos generosos, cuya cosecha es motivo de orgullo para todos los ciudadanos que trabajan de sol a sol, por una Patria más justa, más sana y más feliz, como la soñaron los padres fundadores.
El aspirante vicepresidencial pidió a los jóvenes dominicanos que no pierdan la fe y que mantengan la frente en alto ante la realidad de que el país es de todos, que no pierdan la confianza en la política con responsabilidad, pues la política digna y decorosa es la mejor manera de ayudar a mantener enhiesta en los servidores públicos la vocación de servicio, el amor al país, y el ejercicio impoluto de la más bella forma de servir a la Patria.
Concluyó su intervención con el siguiente mensaje duartiano: Seguid, jóvenes amigos, dulce esperanza de la patria mía, seguid con tesón y ardor en la hermosa carrera que habéis emprendido y alcanzad la gloria de dar cima a la grandiosa obra de nuestra regeneración política, de nuestra independencia nacional, única garantía de las libertades patrias.
Tópicos | Jaycees’72, José Enrique Sued, PRSC, Santiago
































































