¿Hay nuevas formas de fraude electoral?
Publicado el 4-04-2008 por Fernando Peña
De un tiempo a esta parte en todos los países de América Latina se celebran elecciones que eligen presidentes, diputados, senadores, síndicos y regidores. En los años sesentas y setentas esto era sueño, al igual que el respeto a los derechos humanos y los espacios de libre expresión que hoy disfrutamos.
En esos años del siglo pasado la democracia formal era prácticamente inexistente en América Latina. El común denominador eran las dictaduras y los fraudes electorales. República dominicana no fue la excepción y con el concurso del pueblo y las fuerzas democráticas las elecciones se comenzaron a instaurar en la región. Poco a poco los sistemas electorales se fueron desarrollando e instaurando.
Es casi imposible que se de un retroceso en el panorama político nacional y en la región, dado el avance que hemos experimentado y de que ya los militares entendieron que su lugar es en los cuarteles y no en la política.
No optante, las dudas y preocupaciones están en el corazón y la mente del dominicano, debido a que el candidato reeleccionista Leonel Fernández está implementando en el quehacer político nuestro practicas y actitudes que se creían superadas.
La pregunta que se hacen los hombres y mujeres que no son del partido oficial es de si ¿Serán realmente libres las elecciones? Con la compra de dirigentes de oposición, con la utilización de los recursos del Estado en esta campaña electoral, con la publicidad avasallante del presidente candidato reeleccionista que paga con los recursos del erario público ¿Hay democracia real o solo formal en nuestro país?
Bueno, al parecer estos son parte de los elementos que van conformando las nuevas formas de fraude electoral. En esta era de las comunicaciones, en esta era mediática, cuando hablamos de fraude electoral no podemos pensar en los métodos que se usaban en los años sesentas y setentas.
Antes, los ciudadanos que eran afines al oficialismo votaban varias veces en las mismas elecciones, se llenaban las urnas de los votos a favor del partido oficial. Se militarizaba las ciudades el día de las elecciones, la oposición política era reprimida, las actas donde se contabilizaban los votos ciudadanos eran alteradas, etc. Las cosas hoy en día han cambiado, aunque aquí en nuestro país, algunas veces, los fraudes han intentado hacerlo con métodos similares.
Ahora las cosas se hacen diferentes; ésta es la era del conocimiento. Ya no podemos seguir buscando los fraudes electorales en los mismos lugares. Hoy en día se despliegan cientos de observadores electorales que supervisan el proceso, los organismos internacionales envían delegaciones especializadas. Cuando termina el proceso electoral todos coinciden en sus informes de que no hubo fraude, legitiman los resultados, quizás señalan dos o tres fallas de procedimiento o proponen medidas de modernización, así justifican su presencia y el volver a presentarse en el siguiente proceso electoral.
Todo ha cambiado y la forma de hacer los fraudes electorales también. Hoy se realizan desde fuera de los sistemas electorales y utilizan todos los medios y recursos necesarios. Hay nuevas metodologías. Una de ellas es alinear todos los medios y periodistas posibles (prensa escrita, radio y televisión e Internet) a la causa de perpetuarse en el Poder. Y la utilización de los recursos del gobierno de forma descarada y traer “observadores” que legitimen su “triunfo”. Y claro, no dejar de aplicar algún que otro método del pasado.
Por ahí andan las nuevas formas de fraude electoral en América Latina.
El autor es periodista(CDP), Consultor de Imagen Pública y pte. de la Fundación Dominico Puertorriqueña, capitulo Rep. Dom.
Tópicos | Opinión Ciudadana

































































April 4th, 2008 at 4:55 pm
Don Fernando, el mayor de los fraudes electorales, el peor contrasentido a nuestra vocación democrática es el tener que ir a votar en unas elecciones en las que las ofertas mayoritarias de la oposición, esas a las que usted llama invencibles, son tan paupérrimas que hasta hacen quedar extraordinariamente bien a un gobierno que, como el del PLD, no ha sido muy bueno.
Coincido con usted en que hace falta mucha fe para considerar que con la actual gestión “e Pa Lante que vamos”, pero sin duda alguna se requiere una fe mucho mayor, para realmente creer que con un gobierno del PRD o del PRSC estaríamos mejor, especialmente a la luz de su desempeño histórico de sus pasadas gestiones. De hecho, ninguna de las cuatro gestiones del PRD ha terminado bien (golpe de estado, tragedia, crisis económica grave parte I con Jorge Blanco y parte II con Don Hipólito). Tampoco creo que hace falta reiterar los casos notables de corrupcion de entonces, recuerdo que hasta algunos salieron del país vestidos de mujeres…
Dice usted ser un opositor por convicción de la gestión del Partido de la Liberacion Dominicana, pero el asunto no es oponerse simplemente por oponerse sino hacerlo en favor de las grandes mayorias de nuestro pueblo, cuyos intereses me temo que de momento no son representados plenamente por ninguno de los partidos del sistema, menos aun por los tradicionales.
April 4th, 2008 at 9:53 pm
DON Manuel Montás, observo que tenemos grandes coincidencias en la vision de la realidad politica dominicana. Quizás nuestra diferecia esté en el instrumento que debemos usar para lograr el desarrollo institucional, político, económico y social de nuestra media isla.
El PLD es un proyecto fallido para lograr esos cambios. Sus traiciones, engaños y mentiras al pueblo dominicano no son comparables ni a las del PRD, ni a las de Balaguer y Trujillo.
las propuestas del PLD a la nación quedaron atrás, en el olvido. Hoy son abanderado de los ideales, conceptos y práxis de los sectores más conservadores del país.
El PRD tiene más que mostrar al pueblo dominicano. Su líder Peña Gómez, junto a las fuerzas democráticas del país nos trajo la libertad políitica en 1978. Los gobiernos del PRD han sido fallidos en aspectos fundamentales como la corrupción, y el lograr la democracia económica. Soy de lo que cree que tenemos que complementar las libertades formales y las materiales, como única forma de consolidar una democracia tridimencional; lo político, lo social y lo económico.
El PLD-Leonel cambió todos sus principios, ha afianzado un sistema que negaba día a día. Sistema “detrás del ritualismo democrático impone el absolutismo económico de pequeñas minorias, que tienen acceso a la riqueza, sobre mayorias marginadas”.
Convencido estoy de que el PRD tiene que volver a sus conceptos originarios. a los ideales de ese Titán de la política dominicana, Peña Gómez. De crear una verdadera democracia económica, donde disfruten de bienes y servicios socio-económicos, los indigentes, los pobres, cuyo único derecho hoy es el de morirse de hambre, mendigar el pan en las calles.
Lo mismo le toca al PLD, de lo contario, en el futuro no lejanos, serán solo referentes de la historia.
Mientras tanto, no nos podemos quedar parado en una esquina.