Un solo discurso y varios candidatos
Publicado el 30-03-2008 por José Solis
Las elecciones nuestras se han convertido en medios a través de los cuales se le vende un producto a la población, que puede ser malo o bueno, dependiendo de las políticas públicas que asuma el candidato una vez haya sido electo al cargo que se postulaba. Y como producto, el costo para adquirirlo puede resultar costoso o barato. Este precio lo pagamos todos a través de los impuestos.
Y hablando de dinero, tenemos que el presupuesto para este año es de más de 300 mil millones de pesos dominicanos o el equivalente a 8 mil millones de dólares. Si tomamos en cuenta que en el 1996 el presupuesto apenas llegaba a 26 mil millones de pesos, es decir, el presupuesto para el año 2008 es 11 veces mayor al presupuesto del 1996. Demasiado dinero para que nuestros políticos, como patriotas que son, dejen de aspirar a manejar semejante fortuna.
Administrar dinero público, implica estar bajo la lupa de la población y del cuestionamiento permanente, ya que todos somos accionistas del Estado y necesitamos estar informados de la forma como los ejecutivos del Gobierno distribuyen los ingresos. De ahí la sensibilidad que nos invade cuando las ofertas electorales plantean el tema de la corrupción como vía para acceder a administrar los fondos públicos.
¿Es correcto atacar al Gobierno por el lado de la corrupción?
Siempre que sea sincero, y en política este es un árbol que difícilmente aparezca, es correcto que se enarbole este discurso. De hecho, debemos recordar que parte de la propuesta del Dr. Leonel Fernández se refería a la recuperación de unos 30 mil millones de pesos que se perdían en la corrupción administrativa. El Gobierno, en ese entonces, argumentaba en aquella ocasión que este dinero pudo verse reflejado en el aumento del presupuesto a una suma de 60 mil millones. ¿Qué sucede ahora? Que por cualquier cosa que haga el Gobierno, se alega uso de los recursos del Estado, logrando que la frase “uso de los recursos del Estado” se le pierda el interés y la importancia que ésta debe tener. Al parecer, el partido en el Gobierno, es decir el PLD, no dispone de recursos y todo lo que hace es con fondos del Estado. Si realiza una caminata: le pagaron a todos los participantes, le llenaron los tanques a los vehículos, compraron comida, y todo cuanto participaron en la misma no son peledeístas, sino empleados públicos (pagados por el Estado). En el caso de que un Movimiento, Partido Político o una persona con cierta notoriedad social o política se cambie de partido o decida apoyarlo, lo hace por las prebendas que da el Estado o porque sus dirigentes “fueron comprados” con los fondos del Estado. En resumen, todo cuanto haga el PLD lo hace con los recursos del Estado. Este es el discurso de los candidatos del PRSC y del PRD, sin mencionar a los otros candidatos de los partidos minoritarios con posiciones similares.
¿De qué se acusó por varias décadas al PRSC?, ¿De qué se acusó al PRD y de qué se acusa a su candidato presidencial?
De ahí, que realmente no creemos correcto que se utilice como lema de campaña la simple acusación de “utilizar los recursos del Estado” sin presentar solución al mal que se responsabiliza a todos los partidos que han ocupados posiciones no solo en el Gobierno Central, sino también, en los distintos poderes del Estado, como son las municipales y congresionales. O ¿Ya hemos olvidado que los problemas por los distritos y las juntas municipales estuvieron salpicados de acusaciones de corrupción y que en los municipios en disputas se pusieron de acuerdo personas de diferentes partidos, irrespetando las decisiones de las cúpulas dirigenciales partidarias?
Si partimos de los resultados arrojados por todas las encuestas, ese no es un tema que le reste popularidad al Gobierno. Quizás porque los interlocutores no tienen la credibilidad suficiente para que se les tome en serio cuando plantean este asunto.
¿Se puede evitar el cambio de bandería política?
Lamentablemente, no. Algunos dirigentes del PLD se han ido para el PRD y personas que apoyaron en el pasado al PLD, están ahora con el PRSC. ¿Hubo compra de dirigentes en ambos casos? Si se asume que todo el que cambia de bandería política lo hace por dinero, se nos hace difícil afirmar lo contrario. Creemos que utilizar el expediente del dinero para desacreditar los cambios de colores políticos, no detendrá estos movimientos.
Hablamos del presupuesto que tiene el Ejecutivo para este año. Demasiado dinero para algunos dirigentes quedarse en el lado que se sabe perdedor y quedarse fuera. Es mucha la tentación y, si no nos equivocamos, nuestros políticos no son santos que puedan resistirla. A menos que se legisle para evitar que situaciones como éstas se sigan produciendo, no hay nada de ilegar en el cambio de partido político.
Varios candidatos y un solo discurso
¿Qué sucede cuando hay coincidencia entre candidatos de diversos partidos? Lo ideal hubiese sido la unificación de todos los candidatos en una sola candidatura que represente el sentir de todos y presentarse con una propuesta unificada. Eso era lo que se decía de Juan Bosch y Peña Gómez de que no eran capaces de unificar el Sector Liberal del país en contra de la candidatura de Joaquín Balaguer. Muy bien puede aplicarse a los opositores del PLD, todos son “antirreleccionistas” circunstanciales, y digo circunstanciales, porque de una manera u otra, han estado o apoyado a un presidente reeleccionista.
¿Qué está sucediendo? Como la oposición tiene un solo discurso y varias caras, las simpatías se han dispersado y, a medida que avance el proceso electoral tenderá a concentrarse en el partido que el pueblo vea puede ser el que le haga frente al Gobierno. En tal sentido, sugerimos a los estrategas del PRSC revisar su propuesta electoral y desvincularse del PRD, por lo menos en la coincidencia del discurso, a menos que estén pensando concurrir aliados para una segunda vuelta electoral, que siempre de acuerdo a las encuestas, es difícil que se presente este escenario ya que todas apuntan a una victoria electoral en la Primera Vuelta.
En conclusión
Como los partidos políticos que se oponen al Gobierno han sido acusados de usar y abusar de los recursos del Estado (incluyendo a sus candidatos presidenciales, uno desde la Liga Municipal y el otro, desde la Secretaría de Estado de Obras Públicas) por los mismos que estuvieron compitiendo internamente por la candidatura presidencial, la población no le ha creído y ve esto más bien como parte de cháchara politiquera, independientemente de la realidad o no de sus argumentos.
A medida que avance el proceso, dado que las propuestas para solucionar los problemas que padece el país la oposición no los presenta, estas candidaturas tenderán a debilitarse, con la agravante de que el PLD se convierta en partido único por la incapacidad de los dirigentes opositores de organizar una propuesta creíble a la población y en capacidad de ponerla en práctica una vez lleguen al Estado.
José M. Solís es ingeniero industrial Cum Laude y tiene una maestría en Ingeniería de Proyectos; además es Coordinador de la Unidad de Educación Continuada del IPISA y profesor en UTESA. Es miembro del PLD.
Tópicos | Opinión Ciudadana

































































April 1st, 2008 at 10:59 am
a pesar de que eres tan chiquiitico y feo jajaja es juego, Tu articulo esta bien hecho y relacionado. te felicito de verdad eres excelente¡¡¡¡¡