Miguel y Amable invencibles
Publicado el 16-03-2008 por Fernando Peña
El propósito de un político, de un partido es llegar al gobierno, su meta trascendental es la toma del Poder político. El PRD Y el PRSC tienen coraje, audacia, experiencia y la suficiente madurez política para lograrlo.
Vivimos en un país abrumado por los problemas económicos y sociales, donde el gobierno trabaja al capricho del presidente y sus afanes continuistas. Aquí no se sabe distinguir lo que es del candidato presidente, lo que es del PLD con lo que es del Estado, porque las funciones pública se han corrompido.
Hoy observamos en nuestro país una prostitución generalizada, la compra de dirigentes políticos por parte del gobierno, la utilización de los recursos del Estado para imponer la voluntad del presidente. Esto nos puede conducir a un descalabro institucional.
Esta desvergonzarte práctica se creía superada, sin embargo Leonel y su partido (PLD), han marchitado las conquistas, la plenitud democrática lograda con mucha sangre, sudor y lágrimas.
Para restaurar la República se necesitará la voluntad y el sacrificio de sus preclaros y mejores hombres. Esto deben entenderlo Miguel Vargas y Amable Aristy Castro, los dos líderes de la oposición que buscan el favor del electorado. Más cuando están compitiendo contra un candidato presidente, que renegando de todos sus principios y los de su partido, ha asumido la concepción tosca y ruda de la política de Nicolás Maquiavelo de que la religión del gobernante es la “ fuerza” y que “su culto es el engaño”.
Tienen que asumir un compromiso público ante la nación, de que se han propuesto un cambio en la vida política dominicana de erradicar del ejercicio del Poder esas connotaciones amorales que exhibe este gobierno y el candidato presidente Leonel Fernández.
Amable es el hombre práctico, resuelto, con grandes generosidades, traicionado por dirigentes de su partido, muchos de los cuales, o quizás ninguno, valen lo que él, ni ninguno han podido hacer lo que él ha hecho por sus amigos, militantes o gente sin nombre del pueblo.
Miguel, discípulo del incorruptible, del líder de masa José Francisco Peña Gómez. Como buen alumno quiere realizar un gobierno donde se oiga el estribillo de “primero la gente,” donde se haga realidad la desconcentración del poder y de los recursos del Estado, la estructuración de una base económico-social que garantice incremento de producción y productividad, generación de empleos y servicios sociales eficientes.
La Republica requiere de hombres y mujeres con nuevas concepciones, que destierre la metodología negativa de los gobernantes pasados, porque es chocante que se proclame enfrentar los problemas y el desarrollo nacional haciendo uso y abuso de los métodos y la mentalidad del pasado.
Miguel y Amable deben ir juntos en la primera o segunda vuelta, para elevar los niveles de eficiencia gubernamental y lograr el saneamiento de las estructuras políticas, sociales y económicas, para paliar el sufrimiento de los millones de dominicanos sumido en la pobreza.
Y lograr que los frutos de la estabilidad y el crecimiento económico lleguen hasta todos los dominicanos. Es la única forma de evitar que no se quiebre la institucionalidad democrática
A las grandes mayorías hay que darle las oportunidades en materia de empleo, de salud, de educación, de vivienda y alimentación.
Miguel y Amable ya dieron el primer paso para esa gran unidad y la realización de un gobierno de unidad, de recuperación nacional. Ese saludo cordial, efusivo que se dieron y junto a ellos todos sus seguidores, ambos desde sus respectivas caravanas en la salida de Duvergé, es la expresión de cambio que aspira la gran mayoría de la sociedad.
Fernando Peña es periodista (CDP), Consultor de Imagen Pública y Pte. de la Fundación Dominico Puertorriqueña, capítulo Rep. Dom.
Tópicos | Opinión Ciudadana






























































