Discurso de Miguel Vargas Maldonado en la proclamación de su candidatura por el PRD
Publicado el 11-11-2006 por ED
Es muy grato encontrar este auditorio lleno de caras familiares, amigos de siempre, y sobre todo compañeros perredeistas, leales militantes, cuyo entusiasmo vibrante nos transmite una energía renovadora, que trasciende los límites de nuestra formación política.
Pueblo dominicano, compañeras y compañeros perredeistas:
Comparezco ante el país para celebrar que nuestro partido está hoy renovado y fortalecido.
El Partido Revolucionario Dominicano está vivo; con toda su fuerza, con sus organizaciones, con su militancia.
Está vivo con su decidida vocación política; con su compromiso con las nuevas generaciones, con las mujeres y con los jóvenes.
El nuevo PRD crece y se prepara para gobernar nuevamente la República Dominicana.
Hoy, 4 de noviembre, cuando formalizamos el lanzamiento de nuestra candidatura para las próximas elecciones de mayo del 2008, quiero expresarles a los miembros de mi Partido y a todo el país, las razones que motivan mi decisión. Lo hago porque estoy convencido del valor auténtico de nuestro Partido, el Revolucionario Dominicano, de su historia, de su presente y sobre todo de su mejor futuro.
Hoy, ante ustedes, presento esta candidatura, porque estoy confiado en que juntos podemos conducir al país por el sendero de las soluciones que satisfagan las demandas de nuestro pueblo.
Porque creo en este país y en su gente, he decidido participar activamente en la transformación de la República.
El nuevo PRD ofrece un verdadero cambio con sentido y en el 2008.
¡Vamos por un mejor presente!
La fuerza del nuevo PRD y de esta candidatura surge de nuestra capacidad para impulsar un cambio con sustancia; de nuestro compromiso para ofrecer un horizonte de certidumbre y bienestar; de que nuestro trabajo se traduzca en oportunidades, buen Gobierno y mejor calidad de vida para la familia dominicana.
En el pasado, nos distanciamos de nuestros valores y de las demandas de la gente. Hoy, es el momento de demostrar que más que en nuestro pasado, nuestra fuerza radica en nuestra capacidad de acuerdo, en nuestra propia iniciativa, en nuestra presencia en la sociedad, en nuestra propuesta programática y en nuestra visión de futuro.
Hoy, el PRD tiene la oportunidad de demostrar que hemos aprendido de nuestras experiencias. Que somos un Partido maduro y renovado; conocedor y sensible; unido y, sobre todo, un partido ganador.
Hoy, ratificamos nuestro compromiso por conducir un Gobierno de hechos, no de palabras: ¡Con el nuevo PRD y sobre todo, con todos ustedes, construiremos en el 2008 un mejor presente para la República Dominicana!
Nuestro país esta cansado de aventuras políticas y de promesas. Nuestra república merece visiones diferentes de las que han estado y están en el poder y ya han probado su ineficacia.
Requiere, eso si, compromiso, trabajo y propuestas concretas. Por eso estamos hoy aquí, para hacer realidad los anhelos del pueblo dominicano. Nuestro Partido tiene una nueva cita con la historia.
Nuestra tarea como organización política consiste en resolver las situaciones internas y superar nuestras legítimas diferencias. Sólo juntos, unidos bajo la bandera de este gran Partido, lograremos impulsar el nuevo proyecto dominicano.
Confío plenamente en el proceso de renovación interna del PRD. Por eso, ante ustedes, amigas y amigos, afirmo que participaremos democráticamente, con civilidad y respeto, en la Convención Interna.
Un Partido moderno y ganador empieza por tener procesos y procedimientos claros, transparentes, y respetuosos, con reglas emanadas de los organismos institucionales, que se aplican y se respetan.
Que quede claro, que se entienda bien: el 7 de enero debe haber un solo vencedor: el pueblo dominicano. El PRD tendrá un candidato fuerte y‚ este, a su vez, contar con el respaldo de un Partido unido detrás de un objetivo común: construir juntos un mejor presente en el 2008 para la familia dominicana.
Todos tenemos una labor que cumplir, todos tenemos un compromiso que asumir: impulsar un proyecto incluyente y plural que refleje los anhelos y las demandas del pueblo dominicano.
A todos aquellos quienes se identifican con el legado del Dr. José Francisco Peña Gómez y que por alguna razón se han distanciado, sinceramente les decimos: ¡vuelvan, vuelvan compañeros!, esta es su casa; y el nuevo PRD, la causa del pueblo dominicano.
Recuperemos nuestra iniciativa, nuestro deseo sincero por la justicia, por erradicar la desigualdad, por ofrecer el camino del crecimiento y del desarrollo, por brindar para todos un mejor presente.
Empecemos hoy por afirmar nuestra identidad partidista, nuestro orgullo militante y la unidad que tanta falta nos ha hecho.
Acepto mi responsabilidad con el país; reconozco una plena identificación con las bases del Partido Revolucionario Dominicano.
Frente a nuestros opositores y a la crítica de nuestros detractores, les decimos sin reservas: somos decididamente perredeistas y con su ayuda, compañeros, vamos a ganar la Presidencia de la República.
Ha llegado el momento de las respuestas a las legítimas demandas de nuestra gente. Nuestras provincias y nuestros municipios han venido reflejando la situación de los hombres y mujeres de todo el país, de los pueblos y de las ciudades. Y en los intensos viajes que he realizado en los últimos meses he podido constatarlo: la República Dominicana reclama un cambio y reclama, con toda razón, soluciones.
A los del Cibao y a los del Este, a los del Sur, a los del Norte y a los de la Capital, una cosa si les digo ¡Juntos lo vamos a lograr!
Ya basta de promesas incumplidas, ya basta de Gobiernos sin resultados.
Por todo el territorio nacional he encontrado miles de dominicanos y dominicanas que creyeron en las promesas de progreso que escucharon de los dirigentes de este gobierno:
Prometieron más empleos; mayor inversión en educación de calidad; prometieron abundancia de medicinas en los hospitales públicos; rebaja de todos los precios, incluyendo el gas y la electricidad; prometieron reducción de los apagones; menor endeudamiento; menos voracidad fiscal; más disciplina y racionalidad en el gasto público; prometieron la solución del problema de la deuda del Banco Central; control de la delincuencia y la criminalidad; más transparencia y cero corrupción en el Gobierno.
Esas fueron las promesas de este gobierno. La realidad, hoy nos muestra que no es más que un conjunto de promesas incumplidas insatisfechas, burladas. Este gobierno nos prometió crear 500 mil nuevos empleos y hasta ahora, su política económica ha provocado la desaparición de más de 100 mil plazas. En mis visitas a Santiago de los Caballeros, San Pedro de Macorís, La Vega y La Romana percibí los estragos causados por su errada política monetaria: decenas de miles de empleos perdidos en las empresas de zonas francas.
Este gobierno nos prometió privilegiar la educación y los recursos humanos; y ha hecho todo lo contrario, reduciendo la inversión en educación.
Actualmente, el gobierno destina a este importante sector tan solo el 2.2% del producto interno bruto.
¿Saben ustedes cuál ha sido el mayor logro en educación del actual gobierno? haber convertido miles de pupitres en bloques de cemento.
¿Era ese el progreso que prometieron?
Este gobierno nos prometió dotar los hospitales públicos de equipos y medicinas y al poco tiempo ha olvidado su promesa. Nos prometió también rebajar todos los precios. Sin embargo, en los dos primeros años, los precios han experimentado un incremento entre 10 y un 60%. El precio del gas ha aumentado en un 70%, al pasar de 562 a 940 pesos el tanque de 100 libras. Este Gobierno nos prometió rebajar la tarifa de electricidad.
¿Cumplieron su promesa?
La tarifa ha sido casi duplicada, pasando de 16 a 29 centavos de dólar el kilovatio-hora.
Nos prometieron acabar con los apagones.
¿Cumplieron?
Tampoco.
Hoy día los apagones son más prolongados y generalizados.
Este gobierno nos prometió que reduciría el endeudamiento público. En sus dos primeros años, la deuda externa ha subido en 689 millones de dólares y la interna en 3,216 millones de dólares, para un incremento total de 3,905 millones de dólares, el más elevado que registra la historia económica del país en un período de 2 años.
Este gobierno nos prometió acabar con la voracidad fiscal, asegurando que no se necesitaban nuevos impuestos sino un uso más racional y eficiente de los recursos públicos.
¿Cumplieron su promesa?
Todo lo contrario.
Ejecutaron dos reformas tributarias que le han permitido al gobierno obtener 56,000 millones de pesos adicionales. ¡Y ahora van por un tercer paquetazo fiscal!
Nos prometieron reducir el gasto corriente del gobierno en no menos de un 20% y lo que han hecho es aumentarlo en un 55%.
Nos prometieron reducir la nómina pública y lo que han hecho es aumentarla en un 45%. Este Gobierno nos prometió reducir los gastos superfluos, los viáticos, las dietas, el gasto en propaganda y publicidad así como los gastos en los consulados en el exterior.
¿Ha cumplido con lo prometido?
Los gastos en viáticos han subido un 89%, las dietas y gastos de representación un 29%, los de propaganda un 139%. Ni que decir de la deuda del Banco Central que ha pasado de 89,434 a 169,533 millones de pesos, para un aumento de más de 80 mil millones de pesos, y un incremento de un 90% en solo dos años de gobierno.
Nos prometieron acabar con la delincuencia y la criminalidad, asegurando que para Enero del 2005 habría cero delincuencia y cero criminalidad en el país.
¿Cumplieron con lo prometido?
Tampoco.
El índice de criminalidad se ha duplicado y hoy nuestras familias tienen miedo de salir a las calles.
Este gobierno, en definitiva, nos ofreció el progreso y lo que hemos recibido es más desempleo, menos inversión en educación y salud, un aumento en el costo de la vida, un gas más caro, la duplicación de la tarifa eléctrica, más apagones, más endeudamiento interno y externo, más impuestos, más gasto corriente, mayor nómina pública, mayores gastos en viáticos, dietas y propaganda, la duplicación de la deuda del Banco Central, mayor delincuencia y criminalidad, y menos transparencia.
Por eso, yo les pregunto: ¿Acaso es ese el progreso que merecemos los dominicanos y las dominicanas?
¿Cuántos Ángel Sosa, el hombre de la cruz a cuestas, el peregrino de Dajabón, se necesitan para que el Gobierno entienda que el progreso debe ser algo más que palabras?
Hoy es preciso reconocer que necesitamos transformar la política de nuestro país para cumplirle a nuestra gente. La política debe servir para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, lo demás es pura demagogia y politiquería.
Por ello, representamos la opción de un cambio con sentido. Que entienda la importancia de cuidar las finanzas públicas y ser responsable en el ejercicio del gasto. Un gobierno que no renuncie a su vocación social, que reconozca la importancia de la estabilidad macroeconómica, no como un fin, sino como el medio para llevar recursos a los bolsillos de las familias dominicanas. Un gobierno que se preocupe por promover la competitividad y crear nuevas fuentes de empleos.
Nuestro proyecto busca el reencuentro de la familia dominicana, combatiendo el crimen, la violencia y la inseguridad. Con un gobierno eficaz y cercano a la gente, con cuerpos policiales honestos, preparados y mejor remunerados y con el apoyo de las leales Fuerzas Armadas de la República, vamos a recuperar la seguridad ciudadana.
Proponemos una nueva relación entre el ciudadano y el poder político, que brinde respuestas ágiles, claras y oportunas cuando se busca un servicio, se solicita un trámite, se plantea un problema o se denuncia una irregularidad.
Un gobierno que cueste menos y que haga más.
Dominicanas y dominicanos: para todos aquellos que ya se han cansado de las palabras vanas y buscan soluciones reales, con total sinceridad, les digo: el momento ha llegado. En el 2008 vamos a hacer realidad, juntos, la aspiración de un mejor presente para la República Dominicana.
En la fuerza del cambio reside la esperanza del pueblo dominicano.
Que el legado del doctor José Francisco Peña Gómez nos una en esta nueva página de la historia de nuestro Partido y de la República Dominicana. Lo digo nuevamente con todo convencimiento:
¡Juntos construiremos, en el 2008 un mejor presente!
Ha llegado la hora de crecer de manera sustentable y con estabilidad. De producir un verdadero impulso económico. De convertir las buenas finanzas nacionales, en buenas finanzas familiares.
Todo el país espera que la economía se traduzca en salarios justos. Salarios justos para el campesino, el obrero, y para los profesionales.
Ha llegado la hora de conjugar el esfuerzo del sector público con el sector privado.
Ha llegado la hora de apoyar a las pequeñas y medianas empresas para que compitan exitosamente en los distintos mercados.
Ha llegado la hora de entrar decididamente en la era tecnológica con educación de calidad, empleos mejor remunerados y desarrollo regional.
Ha llegado la hora de convertir los discursos en realizaciones, las palabras en hechos, de trabajar por la equidad y la inclusión y de superar la pobreza extrema.
Ha llegado la hora de hacer realidad el anhelo de salud, seguridad y vivienda digna del pueblo dominicano.
Ha llegado la hora de detonar las capacidades productivas y el desarrollo de nuestras regiones. De dejar atrás el centralismo.
Ha llegado la hora, sobre todo, de una real educación de calidad que les asegure a nuestros jóvenes un desempeñó digno y exitoso en la vida. Ese ser nuestro mejor legado a las nuevas generaciones.
Ha llegado la hora de reconocer el real valor de nuestras mujeres, que hoy estudian, trabajan y mantienen su hogar. De aquellas que viven la angustia diaria de estirar unos pocos pesos. De las que temen por sus hijos, amenazados por la delincuencia y la droga. De las que se esfuerzan día a día, y aún así siempre guardan un torrente de ternura en su corazón.
¡Vaya mi homenaje para ustedes, compañeras!
Ha llegado la hora del ejercicio del poder democrático, donde los derechos se respeten y se imparta justicia.
Ha llegado la hora del nuevo PRD.
De reafirmar nuestros valores y principios. La hora del cambio con sentido.
Veo mi país. Una República Dominicana con hambre y sed de justicia, cuyos ciudadanos están cansados de promesas incumplidas, de demagogias, de Gobiernos sin resultados y que ahora, además, pagan los costos de una ola de crímenes violentos.
Porque me duele que a nuestro pueblo se le niegue en el presente y el futuro: una vida plena sin miedos y con oportunidades.
Porque nuestro pueblo es más grande que nuestros problemas, he decidido asumir este compromiso.
Con convicción, plena confianza, sinceramente, declaro: quiero conducir junto a ustedes y a todo el pueblo dominicano esta nueva etapa de cambio con sentido en nuestro país.
He demostrado en mi trayectoria personal, profesional y política, que mis hechos hablan más que mis palabras. Estoy listo para llevar a cabo el cambio. Un cambio con sentido.
Invoco a Dios, el creador infinito, para que nos llene de sabiduría, discernimiento y fortaleza para conducir adecuada y dignamente los destinos de nuestro país.
Vamos juntos por la unidad y la victoria.
Por eso hoy, a mis compañeros y compañeras del partido, a todos y a todas, les presento esta rosa, una rosa blanca, símbolo de la pureza y del color de nuestro partido.
Y como el apóstol José Martí, digo:
Cultivo una rosa blanca
en julio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo
cardo ni ortiga cultivo
cultivo una rosa blanca.
¡Que viva el Partido Revolucionario Dominicano!
Discurso pronunciado por el Ing. Miguel Vargas Maldonado en el lanzamiento de su candidatura para optar por la presidencia de la República Dominicana en las elecciones del año 2008. Santo Domingo, D. N., Sábado, 04 de Noviembre de 2006.
































































